Nunca es tarde para empezar
Publicado el 05/06/2026 16:20
Hay sueños que esperan décadas para cumplirse. Algunos permanecen guardados entre las obligaciones del trabajo, la crianza de los hijos y las responsabilidades de la vida cotidiana. Pero llega un momento en el que el tiempo deja de ser una excusa y se convierte en una oportunidad.
Eso es precisamente lo que ocurre cada semana en la Escuela Municipal de Artes y Oficios de Bucaramanga, (EMA), donde un grupo de 25 personas, en su mayoría adultos mayores, decidieron darle una nueva melodía a sus vidas a través del ensamble de guitarra, tiple y requinto.
Con edades que superan los 40 años y con historias de vida muy distintas, los integrantes de este proceso formativo comparten algo en común, el deseo de aprender aquello que durante años soñaron y que por diferentes circunstancias no habían podido alcanzar.
Lo que comenzó como una clase de música hoy se ha transformado en un espacio de bienestar, amistad y crecimiento personal. Entre acordes, ensayos y canciones, los participantes fortalecen su memoria, desarrollan nuevas habilidades, ejercitan su concentración y encuentran un lugar para compartir experiencias y construir nuevas amistades.
Muchos llegan pensando que es tarde para aprender un instrumento y terminan descubriendo que todavía tienen mucho por explorar y disfrutar.
Durante el semestre, el grupo ha trabajado obras representativas del repertorio colombiano como Al Sur y El Barcino, del maestro Jorge Villamil, piezas que les han permitido acercarse aún más a las raíces musicales colombianas mientras fortalecen su técnica interpretativa.
El resultado de meses de dedicación y disciplina podrá apreciarse el próximo 10 de junio durante la muestra de cierre de procesos formativos de la EMA, que se realizará entre las 2:00 y las 5:00 de la tarde en el auditorio de Neomundo.
Allí, familiares, amigos y comunidad en general serán testigos de algo más que una presentación musical. Verán a personas que decidieron desafiar los límites de la edad para aprender algo nuevo, demostrar su talento y confirmar que los sueños no tienen fecha de vencimiento.
Porque cuando el arte abre sus puertas, siempre existe la posibilidad de comenzar de nuevo. Y en la EMA, cada acorde demuestra que nunca es tarde para hacerlo.
Oficina de Prensa y Comunicaciones Instituto Municipal de Cultura y Turismo de Bucaramanga
Eso es precisamente lo que ocurre cada semana en la Escuela Municipal de Artes y Oficios de Bucaramanga, (EMA), donde un grupo de 25 personas, en su mayoría adultos mayores, decidieron darle una nueva melodía a sus vidas a través del ensamble de guitarra, tiple y requinto.
Con edades que superan los 40 años y con historias de vida muy distintas, los integrantes de este proceso formativo comparten algo en común, el deseo de aprender aquello que durante años soñaron y que por diferentes circunstancias no habían podido alcanzar.
Lo que comenzó como una clase de música hoy se ha transformado en un espacio de bienestar, amistad y crecimiento personal. Entre acordes, ensayos y canciones, los participantes fortalecen su memoria, desarrollan nuevas habilidades, ejercitan su concentración y encuentran un lugar para compartir experiencias y construir nuevas amistades.
Muchos llegan pensando que es tarde para aprender un instrumento y terminan descubriendo que todavía tienen mucho por explorar y disfrutar.
Durante el semestre, el grupo ha trabajado obras representativas del repertorio colombiano como Al Sur y El Barcino, del maestro Jorge Villamil, piezas que les han permitido acercarse aún más a las raíces musicales colombianas mientras fortalecen su técnica interpretativa.
El resultado de meses de dedicación y disciplina podrá apreciarse el próximo 10 de junio durante la muestra de cierre de procesos formativos de la EMA, que se realizará entre las 2:00 y las 5:00 de la tarde en el auditorio de Neomundo.
Allí, familiares, amigos y comunidad en general serán testigos de algo más que una presentación musical. Verán a personas que decidieron desafiar los límites de la edad para aprender algo nuevo, demostrar su talento y confirmar que los sueños no tienen fecha de vencimiento.
Porque cuando el arte abre sus puertas, siempre existe la posibilidad de comenzar de nuevo. Y en la EMA, cada acorde demuestra que nunca es tarde para hacerlo.
Oficina de Prensa y Comunicaciones Instituto Municipal de Cultura y Turismo de Bucaramanga